El pasado 10 de septiembre, la sargento primero Gabriela González y la sargento Maricel Barrera se convirtieron en heroínas al salvar la vida de un bebé de tres meses que se estaba asfixiando.
Tras un llamado al 911, las agentes llegaron al domicilio y encontraron a la madre desesperada con el pequeño en brazos. La sargento González actuó rápidamente, aplicando maniobras de primeros auxilios que lograron que el niño volviera a respirar. Su compañera, la sargento Barrera, contuvo a la madre durante la crisis.
El bebé fue trasladado al hospital, donde se le diagnosticó neumonía, pero fue dado de alta poco después. La rápida y efectiva intervención de las dos policías fue crucial para este final feliz.

Facebook
Instagram
RSS